Notas sobre mi cuarto Clean, el programa revolucionario del Dr. Alejandro Junger para restaurar la capacidad natural del cuerpo de sanarse a sí mismo

Mi primer Clean lo realicé en 2012 y el mes pasado completé mi cuarto Clean. En la medida de lo posible hago un Clean cada uno o dos años (el anterior lo hice en 2016 y el segundo en 2014). ¿Qué puedo compartir ahora luego de mi Clean de octubre 2017?


  1. Qué, a diferencia de los primeros Clean, me resultó muy sencillo hacerlo. No me dio hambre ni de noche ni aún durante los primeros días, ni tampoco nunca dolor de cabeza. 
  2. Solo fui riguroso en cuanto a no comer alimentos que Clean prohibe. Pero en el resto no seguí el método a rajatabla: muchas veces no tomé el jugo de la mañana y la sopa de la noche a veces era un jugo o una sopa hervida (la sopa cruda, que es la más recomendable, no me gusta nada). No tomé probióticos, ni ningún complemento. De todos modos, sentí que el resultado fue similar al de los otros Clean. Claro, es una sensación ya que no estoy midiendo. 
  3. Qué, como todos los Clean que he hecho, lo primero que siento es cuanto mejora mi respiración, como que se me destapan las fosas nasales y el aire fluye tal si estuviera todo mi sistema respiratorio perfectamente "lubricado". Y eso ya en los primeros días. No se qué comida causa que solo en el Clean respire así; ¿serán los lácteos? ¿será el gluten? No lo he descubierto. Veré si ahora incorporando primero lácteos y recién luego harinas podré darme cuenta.
  4. Lo único que se hace un tanto duro, quizá más sicólogo que otra cosa, es que cuando estás comiendo el almuerzo decís, pah... ¿ahora tengo que esperar 24 horas para volver a comer un plato de comida? No es que cueste, ya que podes picar frutos secos a toda hora, pero eso pesa un tanto.
  5. No extrañé nada ninguno de los alimentos prohibidos ni tengo ahora, terminado ya el Clean, ansiedad por alguno de ellos.
  6. Finalmente baje 3 kilos, un kilo por semana; similar a anteriores Clean. Seguramente por un lado y en mi caso, bajar más de un kilo por semana no sea muy sano, por otro lado demuestra lo duro que es en realidad bajar de peso luego de determinada edad (en mi caso 55). Y eso que en este CLEAN como máximo ingería la mitad de las calorías que antes de comenzarlo y mantuve el ejercicio físico aunque bajando algo la exigencia (además uno se siente con menos energías para hacer deporte que de costumbre). Aún así entonces la pérdida de peso fue moderada.  Eso en cierta medida te ayuda a luego de terminando el Clean que uno no tire rápidamente y por la borda ese casi mes de esfuerzo. Así es que uno va generando cada vez mejores hábitos permanentes, de esos que valen la pena.
  7. Que es notable comprobar como funciona nuestra mente cuando, al comprometernos firmemente con algo, las ganas o ansiedades por comer más o por comer lo que no se puede comer ni te llama la atención; aún ante la situación de tener una pizza crocante y crujiente delante de uno. Es por eso que es bueno ser muy consciente de esto. El auto control no es el mejor camino para la disciplina alimenticia; lo efectivo es que se imponga por costumbre (estilo de vida) o por prohibición. La mente siempre nos engaña: "me doy igual este u otro gusto y mañana me cuido", ¿cierto? No me la creo, conviene ser tajante. Por eso me siento muy a gusto en un programa como el Clean que prohibe muchos alimentos, pero no me pone cuotas a los que están permitidos. Además con el pasar de los días del Clean cada vez sentís necesitas menos aperitivos durante el día.
  8. El Clean debería ayudarnos a limpiar órganos, etc. De esto no tengo forma de poder comprobarlo ya que ¿cómo voy a medirlo? Creer que así es está buenísimo y uno lo hace en parte también por ello. Alejandro me dijo que no importa cuan sano seas o te alimentes, en el mundo que vivimos hoy los órganos no dan a basto por si solos para filtrar todos los químicos que ingerimos, debemos cada tanto ayudar al cuerpo y darle una pausa para que se fortalezca. Pero si somos sanos no podemos medir en qué medida está teniendo ese efecto. Distinto es si uno tiene una dolencia y ve como mejora haciendo el Clean.
  9. Lo que si me produce el Clean como efecto comprobable es que por meses no tengo nada de hambre cuando llega la noche; es decir el Clean me genera una gran inercia en la ganas o no de comer. En la jerga uno diría "se te achicó el estómago".
  10. Por último, y es quizá la principal razón por lo cual hago el Clean, es que con los años uno va subiendo de peso y generando nuevos "normales". Anteayer eran 74 kilos, ayer 78, hoy 82; y así vamos creciendo horizontalmente. El Clean te ayuda a mantener un "normal" por períodos muchos más extensos,  efecto también de la inercia a la hacía referencia. Quizá entonces un Clean por año permita mantener un peso "normal" por décadas.
Por último, en el mes de julio de 2017, el estudio lipoproteico me dio un cierto exceso de colesterol:


En diciembre de 2017 me hice nuevamente el estudio (un mes y medio luego del CLEAN ya que según Alejandro hay que dejar que pasen algunas semanas para que se estabilicen los valores), este es el resultado que obtuve:


Creer o reventar, pero estos datos son objetivos, simple y llano así es lo que obtuve. Recalco que me mantuve siempre haciendo deporte y los 3 kilos que baje durante el Clean siguieron sin estar presentes hasta la fecha del estudio.