Carta abierta a Roger Waters

Querido Roger Waters:

Gracias por visitar mi país, Uruguay.

Un país de inmigrantes, democrático, liberal y laico como ninguno. Si, si, no somos perfectos Roger. Ya sabes, el genocidio total indígena. Pero te cuento algo ya que quizá te resulte interesante. Al menos nuestra amada selección de fútbol no se olvidó de ellos. Garra charrúa le llamamos. ¿Has escuchado? Nuestro corazón futbolero indígena para lograr imposibles. Así vamos pagando la deuda. ¿Viste que originales? Dos copas del mundo no es poco, pero los uruguayos queremos más y vamos por más. Es que la deuda con ellos es muy grande, dos copas no alcanza ni ahí. Nos entendés, ¿no?

@jikatu flickr: 120616-2427-jikatu

Gracias por venir a tocar la música de Pink Floyd. Si será espacial para mi. Te cuento. En 1975, con mis padres en Buenos Aires, frente al bar donde comíamos un sandwich de pan árabe, había una disquería y comenzó a sonar "Wish You Were Here" por primera vez. Quedé en estado de trance, mi primer estado de trance musical que recuerde. Tenía trece años. Mi padre parece se habrá dado cuenta ya que se levantó, compró tu disco de vinilo y me lo regaló.  Te lo cuento ya que fue un momento clave en mi vida, viste, de esos que nunca se olvidan...

Te quería contar además que tenemos muchísimas cosas en común.
Soy ateo como vos, ateo radical así medio como lo describiste.
Creo como vos en los derechos humanos universales como pilar de la ética y la acción.
Quiero tanto como vos que los palestinos sean libres y cuenten con todos los derechos.
Estoy en contra de todos las formas de fascismo y discriminación.
Amo la libertad mientras esta no joda al vecino.

También escucho música de todo el mundo, incluyendo música árabe.
Ah, y mi mejor amiga es iraní.
Y lloro la muerte de Tara Fares y tantas mujeres árabes valientes.
Capaz que no entendés por qué te digo esto.
Es que además soy judío.

No te enojes conmigo. Mira que yo no me creo ningún mote porque alguien me lo diga. En mi país me enseñaron a pensar con cabeza propia. Escuché entonces tu charla transmitida en vivo vía YouTube, justo antes de ir a tu concierto.

¿Te sentías muy cómodo en esa burbuja de aplausos? Qué lindo, me alegro mucho por vos. Es importante que todos quienes nos visiten la pasen bien.

¿Te había dicho ya, que yo soy como vos, ateo radical? ¿no? Pero me faltó agregar que no soy fanático. Que no me creo ni lo que creo que es verdad. Que no me siento tan infalible como vos para decir que  la realidad que yo veo o entiendo es la realidad. Si fueras al menos original... Los israelíes dominan el mundo, ¿no? ¿Compran el congreso y la cámara de representantes de los EE. UU.? ¡Ah, qué ingenuos los yanquis, ni se dan cuenta y vos sí! ¿Los israelíes compran a la prensa en Alemania? Pobre alemanes. Se ve que cargan tal culpa aún del genocidio a mi pueblo, que se dejan comprar así de fácil.

Si, si, ya se lo que me vas a decir, pero no soy tan ingenuo para pensar que los lobbies no existen.  Ni tan tan, ni tun tun. Es que Roger, las teorías conspirativas han asesinado y siguen asesinando a tanta gente. Te habrás dado cuenta de ello, ¿no? ¿Pittsburg?

Sos tan respetuoso de la libertad del otro que te opones a la libertad de apoyar o no al BDS. Pobre Elton John que no está a tu nivel. A él solo le interesa su burbuja LGBT, ¿no?, quizá tanto como a vos te interesa solo tu burbuja BDS. Qué pena que yo tenga un visión tan pequeña del arte y en particular de la música; unir a los pueblos, acercarlos, derrumbar barreras.

Ah, te escuché decir también que  Israel no soportaría si todos nos negáramos a jugar fútbol contra su equipo nacional. Roger, ¿viste como le fue la Argentina? parece que en el Mundial nuestro "Dios" la castigó... ¿O habrá sido también la mano del lobby israelí? Ah, ahora que recuerdo, el capitán del equipo nacional de fútbol de Israel es musulmán. Ta, ok,  no pasa nada Roger que no lo hayas comentado. Vamos a boicotear el deporte también. ¡Uy!... me parece que la FIFA no lo permite. Ah, ok, me olvidé... quizá sea la mano del lobby de Israel que controla también la FIFA.

Che Roger, ¿viste que es tan impresionante el lobby israelí que tus conciertos no serían posibles si quisieras boicotear además sus contribuciones tecnológicas? Tu producto está inundado de tecnología israelí. Quizá eso no lo sabes o no te sirve saberlo; te quedaría sin tu negocio...

No te escuché hablar de terrorismo, ni los derechos de la mujer. Si, disculpame, se ve que no tuviste suficiente tiempo, se te fue describiendo la mierda que es la democracia israelí...

Roger, me dejé llevar y al final casi me olvido de lo que te quería decir. Estoy triste. Tenía una entrada para verte en nuestro mítico Estadio Centenario y decidí, luego de escucharte, no ir. Suerte que hace ya unos años fui a verte cuando no sabía de tu fanatismo ya que tus conciertos son increíbles y la música que compusiste con tus ex amigos también.

A los trece años nunca me imaginé que algún día te iba a escribir. Menos me imaginé que un día no iba a querer ir a verte.